El sistema de transporte público en Puebla atraviesa una transformación sin precedentes. Tras más de una década sin programas de actualización, el gobierno estatal logró que más del 90 por ciento de concesionarios y permisionarios se integraran al nuevo Programa de Modernización y Regularización, marcando un avance significativo en la seguridad y calidad del servicio.
El gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que esta estrategia no solo busca renovar unidades, sino brindar certeza jurídica tanto a operadores como a usuarios, al considerar el transporte como un derecho fundamental ligado directamente a la seguridad de la población.
Como parte de este esfuerzo, la administración estatal optó por priorizar el bienestar colectivo sobre la recaudación, al condonar trámites que representaban ingresos cercanos a los 100 millones de pesos. Esta decisión permitió facilitar la regularización del sector y acelerar el proceso de modernización.
Por su parte, la secretaria de Movilidad y Transporte, Silvia Tanús Osorio, informó que más de 6 mil concesionarios se beneficiaron con la ampliación de la vigencia de sus unidades, pasando de siete a diez años, tras modificaciones a la legislación en la materia.
Además, se eliminó el costo de diversos trámites clave como el cambio de vehículo y la cesión de derechos, los cuales anteriormente implicaban gastos de hasta 34 mil pesos para los transportistas.
En términos de renovación vehicular, se han incorporado más de 3 mil 300 unidades recientes —modelos 2024 a 2026—, lo que representa un avance tangible hacia un transporte más moderno, eficiente y seguro.


