Puebla, Pue.- Gracias a los resultados obtenidos en la implementación del programa “Familias Fuertes: Amor y Límites”, Puebla fue reconocida por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como un ejemplo a nivel nacional e internacional en la promoción de entornos familiares saludables y la prevención de conductas de riesgo entre niñas, niños y adolescentes.
Durante la entrega de 151 constancias a familias que concluyeron exitosamente este proceso formativo, el Gobierno del Estado anunció la expansión de la estrategia a las 31 microrregiones poblanas, con el objetivo de alcanzar los 217 municipios de la entidad y fortalecer la prevención social desde el núcleo familiar.
El reconocimiento otorgado por la OPS destaca el liderazgo de Puebla en la aplicación de un modelo respaldado científicamente, orientado a mejorar la comunicación familiar, fortalecer habilidades de crianza y reducir factores asociados a problemáticas como las adicciones, el consumo de alcohol y los embarazos en adolescentes.
Representantes de organismos internacionales y autoridades federales coincidieron en que esta estrategia coloca a las personas en el centro de las políticas públicas, promoviendo valores, respeto, confianza y una convivencia más armónica dentro de los hogares.
Durante el acto, se resaltó que el éxito del programa ha sido posible gracias al trabajo coordinado entre los gobiernos estatal y federal, así como instituciones educativas, organismos de asistencia social y comunidades participantes.
El gobernador Alejandro Armenta destacó que la construcción de entornos seguros comienza en casa y que el fortalecimiento de los vínculos familiares es una herramienta fundamental para prevenir la violencia, las adicciones y otros desafíos sociales que afectan a las comunidades.
Asimismo, anunció que la estrategia ampliará significativamente su cobertura territorial, pasando de siete municipios a las 31 microrregiones del estado, con la meta de beneficiar a familias de todo Puebla.
Por su parte, autoridades educativas señalaron que el programa se alinea con los principios de una formación integral que busca atender las causas de la violencia desde la prevención y el fortalecimiento de valores familiares.
Entre febrero y abril, la estrategia benefició a más de 300 personas mediante sesiones enfocadas en mejorar la comunicación, la convivencia y las habilidades parentales. Los testimonios de participantes, facilitadores, docentes y estudiantes coincidieron en que la iniciativa contribuyó a generar relaciones más sanas, confianza entre los integrantes de la familia y mejores herramientas para enfrentar los retos de la vida cotidiana.
Con estos resultados, Puebla se consolida como una entidad pionera en la construcción de comunidades más unidas, resilientes y comprometidas con el bienestar de las nuevas generaciones.



