Después de décadas sin mantenimiento constante, la imagen urbana de la capital poblana comienza a transformarse. Un total de 33 vialidades principales están siendo rehabilitadas como parte de una estrategia que busca mejorar la movilidad, reforzar la seguridad vial y devolver funcionalidad a espacios que durante años permanecieron en el abandono.
Las obras, a cargo de la Secretaría de Infraestructura estatal, representan el equivalente a más de 5 mil calles intervenidas y abarcan 135 kilómetros de carpeta asfáltica. Durante este año se concluyeron trabajos en 13 vías prioritarias y, en los primeros días de enero, arrancarán labores en otras 20, ampliando el impacto de esta intervención en distintas zonas de la ciudad y sus juntas auxiliares.
Uno de los factores que permitió acelerar estos trabajos fue el acceso a insumos estratégicos otorgados por PEMEX, como reconocimiento a las acciones realizadas en Puebla para combatir el robo de hidrocarburos y recuperar millones de litros de combustible. Entre los materiales recibidos destacan cemento asfáltico, diésel y gasolina, que fueron utilizados directamente en la rehabilitación vial.
Autoridades estatales señalaron que el diagnóstico previo reveló una constante: al menos dos décadas de rezago en el mantenimiento de calles y carreteras urbanas, tanto en zonas céntricas como en áreas periféricas. Esta situación hizo evidente la necesidad de una intervención integral para corregir el deterioro acumulado.
Entre las vialidades ya atendidas se encuentran tramos estratégicos como la Recta a Cholula, Calzada Zavaleta, Camino Real a Cholula, Bulevar Valsequillo, Prolongación de la 11 Sur, así como accesos a juntas auxiliares como San Baltazar Tetela, San Francisco Totimehuacan y San Andrés Azumiatla, entre otros.
Más allá del asfalto, el objetivo de estas acciones es convertir las vialidades en espacios seguros, dignos y funcionales, donde peatones, ciclistas y automovilistas puedan transitar con mayor confianza. Con ello, Puebla avanza en la recuperación de su infraestructura urbana, apostando por calles que no solo conecten puntos, sino que también mejoren la calidad de vida de quienes las recorren a diario.


