A casi cinco siglos de su fundación, Puebla reafirma su lugar como una ciudad que no solo honra su pasado, sino que construye su presencia en el escenario internacional. En el marco del 495 aniversario de su origen, el gobernador Alejandro Armenta Mier encabezó la ceremonia conmemorativa en el Zócalo capitalino, destacando la evolución de la entidad como referente nacional y global.
Fundada el 16 de abril de 1531 como un ambicioso proyecto urbano, Puebla ha transitado de enclave colonial a metrópoli moderna, marcada por su diversidad cultural, su riqueza histórica y su constante transformación social. Este aniversario no solo rememora su origen, sino que también reconoce el proceso que la consolidó como Puebla de Zaragoza, tras el decreto impulsado por Benito Juárez en 1862.
Durante el acto cívico, el mandatario estatal subrayó que “pensar en grande” implica posicionar a Puebla en el mundo, a través de una visión que integra desarrollo económico, seguridad y bienestar social. En ese sentido, destacó la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno como un factor clave para fortalecer políticas públicas que impacten de manera directa en la ciudadanía.
La proyección internacional de la entidad también se refleja en su agenda reciente, con la organización de eventos deportivos de alto nivel y el impulso a sectores estratégicos como el turismo y la cultura. Estas acciones, alineadas con la estrategia nacional que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, consolidan a Puebla como un punto de encuentro global.
Por su parte, el presidente municipal José Chedraui destacó que la capital avanza con una agenda centrada en derechos, sostenibilidad e igualdad, con acciones que abarcan desde infraestructura hasta servicios públicos y atención social, reforzando su posicionamiento como destino turístico y cultural en 2026.
La ceremonia también incluyó un pase de revista a elementos de seguridad de distintas corporaciones, reconociendo su labor en la construcción de un entorno de paz y estabilidad.
A 495 años de su fundación, Puebla se proyecta como una ciudad que equilibra tradición y modernidad, donde la historia no es solo memoria, sino punto de partida para construir un futuro con visión global.


