Durante el Primer Encuentro de Mujeres Universitarias, realizado en el Complejo Cultural Universitario de la BUAP, la activista Olimpia Coral Melo Cruz advirtió que, pese a vivir en un entorno altamente conectado, los medios digitales pueden generar aislamiento y deshumanización. Señaló que la violencia en línea afecta de manera particular a mujeres y niñas, destacando que una proporción significativa de los casos de sexting ocurre bajo presión y que muchos contenidos de abuso sexual infantil tienen origen en México.

La Rectora Lilia Cedillo Ramírez destacó que este encuentro busca fortalecer el diálogo y la reflexión sobre el papel de las mujeres en la vida universitaria, así como impulsar acciones que promuevan la equidad y el bienestar dentro de la institución.
Olimpia Melo, impulsora de la llamada Ley Olimpia, enfatizó que la educación digital debe abarcar no solo el uso técnico de las herramientas, sino también su dimensión social y jurídica. Subrayó que la violencia digital trasciende al ámbito físico y que las instituciones educativas deben incorporar formación integral para prevenir estos casos. La activista compartió su experiencia personal como víctima de violencia digital y el proceso de siete años que llevó a la aprobación de una legislación pionera en la materia, incluida en el Código Penal de Puebla y recientemente adoptada en Estados Unidos.
El encuentro también incluyó una conferencia sobre el papel de las mujeres en la educación superior, a cargo de las rectoras Viridiana Aydeé León Hernández (UAEM) y Norma Liliana Galván Meza (UAN). Ambas expusieron los desafíos que enfrentan las mujeres dentro del ámbito académico y científico, especialmente en áreas STEM, donde la participación femenina sigue siendo limitada. Coincidieron en la necesidad de fortalecer políticas institucionales que reconozcan la aportación de las mujeres y promuevan la igualdad de oportunidades.
Las ponentes destacaron que las mujeres continúan siendo agentes de cambio dentro de las universidades y que el fortalecimiento de la equidad de género es esencial para el desarrollo social.



