Convencida de que no existen límites ni edades para cumplir un sueño, María de los Ángeles Anel Vázquez Nieto, estudiante de origen totonaco y doctorante en Procesos Territoriales de la BUAP, ha hecho de la ciencia una herramienta para retribuir a su comunidad, defender los recursos naturales y visibilizar el papel de las mujeres indígenas como agentes de cambio.
Originaria de Bienvenido Hermenegildo Galeana y residente de San Felipe Tepatlán, en la Sierra Norte de Puebla, Anel sostiene que el conocimiento también se genera desde lo local: “La ciencia que nace desde lo social y lo comunitario es valiosa y necesaria; en los pueblos indígenas también producimos conocimiento profundo”, afirma.
Su trabajo académico y social se centra en la gestión de la economía social y solidaria, mediante la participación comunitaria y el liderazgo de mujeres indígenas. Desde su etapa de maestría, desarrolló un modelo de preservación cultural que impulsa la inclusión de mujeres en comités comunitarios y promueve la difusión de la vestimenta tradicional, talleres culturales y testimonios en lengua totonaca y español, fortaleciendo la cohesión social y el orgullo identitario.
La trayectoria de Anel ha trascendido fronteras. Ha participado en foros internacionales como la Conferencia ACM EAAMO 2025, el Verano de Ciencias para Mujeres Indígenas, y ha presentado su proyecto en instituciones como King’s College London y Linacre College de la Universidad de Oxford, llevando la voz y la realidad de las comunidades indígenas a espacios globales.
A punto de concluir su doctorado, su meta es fortalecer su proyecto más allá del ámbito académico, especializarse en metodologías cualitativas para pueblos indígenas e involucrarse activamente en los planes de desarrollo de su municipio, convencida de que el conocimiento, cuando nace desde la comunidad, tiene el poder de transformar realidades.



