– La edición conmemorativa del Encuentro Nacional del Mezcal impulsa la economía del campo poblano
– Puebla se consolida como líder en producción y proyección del mezcal artesanal
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – En el marco del Encuentro Nacional del Mezcal 2025, el gobernador Alejandro Armenta reafirmó el respaldo de su administración al campo poblano y a las comunidades productoras de mezcal, al recorrer la exposición junto a la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, y decenas de maestras y maestros mezcaleros.
Este evento, organizado por el Gobierno del Estado, conmemora una década de la denominación de origen del mezcal poblano, consolidando a Puebla como líder nacional en número de municipios productores, superando incluso a Oaxaca, considerado históricamente como la cuna de esta bebida ancestral.
Durante su recorrido, el mandatario poblano convivió con productores locales y de otras entidades, reconoció su esfuerzo y expresó que el impulso a este sector forma parte de una política pública enfocada en el bienestar comunitario y el rescate de saberes tradicionales. “Esto lo hacemos con cariño y compromiso por Puebla”, expresó Jesús Cholula, productor de Tecali de Herrera, al destacar el respaldo institucional.
La exposición incluye marcas como Deudas de Honor, Cubata, Aguas del Silencio, Tcrum, Amarga Locura y Máxima, que reflejan el dinamismo del sector y su proyección nacional e internacional. Varias de estas etiquetas han sido galardonadas en concursos especializados por la alta calidad de sus mezcales.
El encuentro, que concluye este domingo, cuenta con una programación diversa que incluye talleres, foros, conferencias, actividades culturales y espacios de intercambio comercial, con la participación de representantes de Oaxaca, Guerrero, Durango, San Luis Potosí, Aguascalientes, Michoacán, Morelos y Tamaulipas. Productores como José Juan Monroy, originario de Guanajuato, elogiaron la organización y hospitalidad del evento.
A través de este tipo de acciones, el Gobierno de Puebla, en sintonía con la visión de humanismo mexicano impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, promueve el desarrollo rural, la soberanía alimentaria y la dignificación del trabajo en el campo. El mezcal poblano se convierte así no solo en una bebida emblemática, sino en un símbolo de identidad, tradición y futuro económico para las comunidades del estado.








