Tecnificación y apoyo histórico impulsan un nuevo ciclo para el campo poblano

0
163

El primer año de la actual administración estatal marcó un punto de inflexión para el sector agropecuario en Puebla. Con una inversión superior a los mil 600 millones de pesos, el gobierno del estado apostó por la tecnificación del campo y el fortalecimiento directo a las y los productores, una estrategia que, de acuerdo con lo informado en el Primer Informe de Gobierno, busca reducir la pobreza alimentaria y reactivar la economía rural.

Según el balance presentado, este esfuerzo permitirá que más de 400 mil personas mejoren sus condiciones de acceso a la alimentación, en contraste con años anteriores, cuando la inversión destinada al campo era considerablemente menor. En los primeros meses de la actual gestión, a través del programa Seguridad para el Campo, se brindó apoyo a más de 39 mil 500 productores mediante la entrega de insumos y el uso de maquinaria especializada en más de 53 mil hectáreas.

Uno de los ejes centrales de esta estrategia ha sido la incorporación de tecnología de punta. Actualmente, el campo poblano cuenta con más de 700 equipos especializados, entre drones agrícolas, tractores, trilladoras y cosechadoras, utilizados para optimizar los procesos de siembra, fertilización y cosecha. Estas herramientas han permitido mejorar rendimientos, reducir costos y hacer más eficiente el uso de los recursos.

De acuerdo con los datos presentados, el uso de sembradoras de precisión incrementó hasta en 20 por ciento la productividad de cultivos como maíz de temporal, frijol y hortalizas. Asimismo, fertilizadoras y fumigadoras facilitaron aplicaciones más seguras y uniformes en más de 11 mil hectáreas, mientras que los drones contribuyeron al ahorro de insumos y a un mejor control fitosanitario.

Además de la mecanización, el proyecto contempla la instalación de Centros de Innovación y Transformación (CIITRAS) en zonas agrícolas estratégicas, con el objetivo de agregar valor a los productos locales. La intención es avanzar hacia la transformación y comercialización de derivados, como ya ocurre con el café y el mezcal, en lugar de vender únicamente la materia prima.

En total, más de 43 mil 700 servicios al campo se acompañaron con capacitación, monitoreo mediante GPS y asistencia técnica, lo que refuerza un modelo de producción más sostenible y competitivo. Estas acciones se alinean con la política federal de soberanía alimentaria y buscan convertir la pobreza rural en desarrollo comunitario, apostando por un campo más productivo, tecnificado y con mayor valor agregado.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí