Tochimilco, Puebla. – Con el objetivo de proteger a la población ante cualquier eventualidad relacionada con la actividad del volcán Popocatépetl, el Gobierno del Estado de Puebla, en coordinación con el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y autoridades municipales, lleva a cabo recorridos de supervisión en las principales rutas de evacuación, como parte de una estrategia integral de prevención y atención de riesgos.
Durante las revisiones realizadas en las rutas 9 y 10 —que conectan comunidades de Tochimilco con Izúcar de Matamoros— se verificó que ambas vías están en condiciones óptimas, con pavimentación adecuada, señalética renovada y trabajos recientes de limpieza de maleza, especialmente tras las lluvias recientes que han generado algunos deslaves menores. La participación activa de los municipios ha sido clave para mantener estas rutas despejadas y operativas.
El coordinador general de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres, Coronel Bernabé López Santos, explicó que estas acciones responden también a observaciones de la Coordinación Nacional de Protección Civil, la cual evalúa si el crecimiento poblacional cercano a las rutas amerita ajustes o reubicaciones para evitar obstrucciones durante una eventual evacuación.
Como parte del mantenimiento, se han reemplazado más de 100 señalamientos dañados o vandalizados, y se han instalado nuevos letreros en puntos clave para agilizar el tránsito en caso de emergencia. Se espera que en los próximos días se recorran también las rutas 7 y 8, que igualmente comunican Tochimilco con Izúcar.
El gobernador Alejandro Armenta hizo un llamado a la ciudadanía a mantener despejadas las rutas, evitando colocar tianguis, ferias o cualquier evento que pueda bloquear el paso. También pidió respetar y cuidar la señalética instalada, ya que cumple una función vital en situaciones críticas.
Actualmente, Puebla cuenta con 192 refugios temporales listos para activarse, distribuidos en municipios como Izúcar de Matamoros, Atlixco, Puebla capital y San Pedro Cholula. Estas medidas fortalecen la confianza de la población y reflejan el compromiso del gobierno estatal con una gestión de riesgos responsable, anticipada y centrada en la protección de las y los poblanos.



