En un paso firme hacia la construcción de entornos más seguros, el estado de Puebla consolida una alianza clave entre gobierno, sector empresarial y corporaciones de seguridad, donde la participación de mujeres empresarias se posiciona como un eje fundamental para la prevención del delito y el bienestar social.
El gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que esta coordinación ha permitido implementar estrategias más efectivas, como la instalación de más de 2 mil alarmas vecinales conectadas al sistema de monitoreo estatal, lo que fortalece la respuesta inmediata ante emergencias y refuerza la vigilancia en diversas zonas.
Uno de los elementos más relevantes de esta estrategia es la integración activa del sector empresarial, particularmente a través de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), cuya participación ha enriquecido la toma de decisiones con una visión social y productiva. En este contexto, la presidenta de COPARMEX Puebla, Beatriz Camacho, ha impulsado iniciativas como los “Paraderos Seguros”, orientados a brindar mayor protección a transportistas y automovilistas.
El trabajo conjunto también ha permitido avances significativos en materia de seguridad. De acuerdo con autoridades federales, el robo al autotransporte ha disminuido más del 50 por ciento, gracias a operativos estratégicos, uso de tecnología y una mayor coordinación institucional.
Además, se han fortalecido los mecanismos de atención a víctimas mediante herramientas digitales, como la aplicación “No te Alarmes”, que brinda acompañamiento psicológico, médico y legal, así como el uso de botones de pánico en espacios empresariales.
En el ámbito operativo, el despliegue de helicópteros para vigilancia, atención médica y combate de incendios ha incrementado la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo. Estos esfuerzos han contribuido también a una reducción del 40 por ciento en feminicidios, permitiendo que Puebla salga del listado de las entidades con mayor incidencia en este delito.
La participación de las mujeres empresarias no solo impulsa el desarrollo económico, sino que también fortalece la construcción de comunidades más seguras, solidarias y resilientes. Esta alianza demuestra que la seguridad es una tarea compartida, donde la colaboración entre sociedad y gobierno genera resultados tangibles.




