La coordinación entre los tres órdenes de gobierno volvió a ponerse a prueba y, de acuerdo con autoridades estatales, el resultado fue contundente: Puebla amaneció en calma. El gobernador Alejandro Armenta Mier afirmó que el operativo desplegado de manera conjunta con instancias federales demostró la fuerza del Estado y dejó claro que en México no hay espacio para la impunidad. La estrategia se desarrolló en paralelo a acciones implementadas en Jalisco, como parte de la política nacional de seguridad encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Más de 6 mil elementos de corporaciones federales, estatales y municipales participaron en la movilización, con apoyo de patrullas, vehículos blindados y helicópteros. Los protocolos se activaron en 12 municipios y, según el reporte oficial, no hubo personas fallecidas ni lesionadas. Entre los resultados destacan la detención de dos hombres en Tehuacán por posesión de artefactos explosivos de fabricación casera y la captura de un presunto responsable del incendio a una tienda de conveniencia en la capital poblana.
Desde el sector empresarial, dirigentes de organismos como COPARMEX y el Consejo Coordinador Empresarial reconocieron la respuesta institucional y reiteraron su disposición para colaborar en las mesas de seguridad. El secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, informó que el monitoreo permanente desde el C5i permitió atender oportunamente cualquier incidente en los 217 municipios, sin reportes de carreteras bloqueadas. En la capital, el alcalde José Chedraui confirmó que los servicios públicos operan con normalidad, subrayando que la coordinación entre federación, estado y municipio sigue siendo clave para preservar la paz en Puebla.


