Puebla, Pue.— Al asumir la delegación de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Puebla, Javier Aquino Limón aseguró que su gestión no implicará una “cacería de brujas”, aunque sí un esfuerzo por fortalecer la transparencia y mejorar la atención al público dentro de la dependencia.
El funcionario indicó que uno de sus principales propósitos será agilizar trámites y optimizar los procesos internos para ofrecer un servicio más eficiente a transportistas, concesionarios y ciudadanía. Sostuvo que la mejor manera de recuperar la confianza es mediante resultados y una actuación ética por parte del personal.
Si bien evitó centrarse en acciones del pasado, Aquino Limón exhortó a la población a denunciar cualquier indicio de corrupción, abuso o maltrato por parte de funcionarios de la SICT. Subrayó que existen casos en los que servidores públicos intentan aprovechar su posición, por lo que es fundamental que las quejas sean reportadas a través de los canales oficiales.
Asimismo, anunció que estos mecanismos de atención se fortalecerán para garantizar el seguimiento puntual de cada denuncia y asegurar que los casos sean revisados con seriedad.
Con estas medidas, el delegado busca establecer una nueva etapa en la dependencia, sustentada en la transparencia, la eficiencia administrativa y la confianza ciudadana.



