El Gobierno de Puebla continúa con la renovación de algunas de las arterias más transitadas de la capital, mediante un modelo de obra pública que reduce costos, utiliza maquinaria propia y se ejecuta en plazos cortos. El objetivo: mejorar la movilidad diaria de peatones, automovilistas y usuarios del transporte público.
Actualmente, la Secretaría de Infraestructura trabaja en 13 vialidades y tiene 24 más programadas para finales de 2025 e inicios de 2026. De acuerdo con estimaciones oficiales, este esquema ha permitido generar un ahorro del 60% respecto a modelos tradicionales de obra.
El gobernador Alejandro Armenta adelantó que a principios del próximo año se dará a conocer un nuevo paquete con otras 20 vialidades, financiadas con recursos del ejercicio 2026. “La transformación en Puebla avanza, y lo vemos en las calles que ya están siendo intervenidas”, comentó.
Para habitantes y comerciantes de la zona, estas obras representan un cambio tangible. Ángel Hernández, vecino de la 24 Sur —una de las vías actualmente en rehabilitación— considera que los trabajos responden a una necesidad urgente: “Ya era complicado circular. Por evitar un bache, muchos terminaban en un accidente”.
En la misma línea, José Luis, motociclista y comerciante, destacó que varias avenidas llevaban años sin recibir mantenimiento profundo. “Estas mejoras ayudan a todos: al transporte público, a quienes usamos moto y a los automovilistas. Con pavimento en buen estado hay menos riesgos”.
La renovación de estas vialidades forma parte de una estrategia estatal alineada con las políticas de movilidad impulsadas desde el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum. El propósito es fortalecer la conectividad urbana y ofrecer trayectos más seguros y eficientes para la población.



