En Puebla, la estrategia de seguridad se ha enfocado en el trabajo conjunto entre instituciones y en el uso de herramientas tecnológicas para fortalecer la prevención del delito y la investigación. A través de operativos coordinados, autoridades federales, estatales y municipales buscan avanzar en la construcción de un entorno de mayor paz y bienestar para la población.
Las acciones se articulan desde las mesas de seguridad, espacios en los que participan fuerzas armadas, corporaciones de seguridad, fiscalías, gobiernos municipales, así como representantes del sector privado y la sociedad civil. Este esquema permite definir estrategias comunes, compartir información y atender de manera focalizada los principales retos en materia de seguridad.
Uno de los componentes clave de esta estrategia es la incorporación de tecnología en los procesos de vigilancia e investigación. Durante el último año, el equipamiento tecnológico ha reforzado la comunicación y coordinación entre los elementos operativos en campo, las áreas de análisis y los centros de control y monitoreo, lo que ha permitido una respuesta más eficiente ante situaciones de riesgo.
Como parte de este fortalecimiento, se prevé la integración de un sistema de drones inteligentes con bases de recarga automática, diseñado para ampliar la capacidad de supervisión y apoyo en tareas preventivas. Este proyecto será presentado próximamente con una demostración operativa, con la intención de optimizar los tiempos de respuesta y ampliar la cobertura territorial.
De acuerdo con información oficial, entre diciembre y la fecha se han realizado decenas de operativos interinstitucionales que derivaron en diversas detenciones, principalmente por faltas administrativas y alteraciones al orden público. Estos resultados forman parte de una estrategia que prioriza la coordinación, el uso de tecnología y la atención integral de la seguridad como elementos centrales para reducir la impunidad en el estado.


