Ciudad de Puebla, Pue.— El estado de Puebla se prepara para iniciar la construcción de la primera de cuatro líneas del nuevo sistema de transporte por cable, conocido como Cablebús, un proyecto que busca mejorar la movilidad en zonas con accesibilidad limitada y ofrecer una alternativa moderna, segura y sustentable para miles de habitantes.
La obra, impulsada por el gobierno estatal, contempla un sistema compuesto por cuatro líneas iniciales y nueve estaciones, que cubrirán un corredor que va desde el Estadio Cuauhtémoc hasta la zona de Angelópolis. Además, se proyecta que en una segunda etapa se integren cuatro líneas adicionales (5 a la 8) para completar un circuito mayor.
De acuerdo con las autoridades estatales, el Cablebús se concibe como un transporte incluyente y ambientalmente responsable, diseñado para conectar comunidades que históricamente han tenido opciones limitadas de movilidad. El plan integra tecnología de punta con estándares internacionales de seguridad.
El proyecto será desarrollado por un consorcio de cinco empresas encabezado por Doppelmayr, una firma con experiencia global en sistemas de transporte aéreo por cable. Estas compañías fueron las únicas que cumplieron los requerimientos técnicos y financieros establecidos en la licitación y aportarán el capital necesario para iniciar la obra.
En materia administrativa y legal, el gobierno estatal estableció un marco regulatorio que permitirá garantizar la continuidad del proyecto. Según explicó el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, la nueva Ley de Movilidad del Estado reconoce formalmente este tipo de transporte y abre la puerta a posibles esquemas de concesión en caso de que se requiera ampliar la inversión, manteniendo siempre el control público del sistema.
El Cablebús deberá entregarse en un plazo estimado de 24 meses, mientras que su financiamiento se liquidará dentro del periodo restante del actual gobierno. Al concluir, la operación quedará a cargo de la Secretaría de Movilidad y Transporte.
El proyecto también contempla una coordinación estrecha con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para garantizar que la infraestructura respete la zona monumental de la ciudad.
Con esta iniciativa, Puebla da un paso hacia un modelo de movilidad más moderno y accesible, orientado a mejorar la conectividad y ofrecer alternativas de transporte más eficientes para la población.




