Por Redacción
La congestión vehicular representa uno de los principales retos en materia de movilidad de personas y mercancías en la mayoría de las ciudades en América Latina y para hacer frente a ello el Instituto Mexicano del Transporte (IMT), a través de su Laboratorio Nacional Conacyt en Sistemas de Transporte y Logística, puso en operación el primer Laboratorio en Tiempo Real de Logística Urbana (LogistiX-Lab) en América Latina.
A través de dicho proyecto, el IMT convirtió una zona de un kilómetro cuadrado del Centro Histórico de Querétaro en un gran laboratorio de logística urbana, lo que fue posible a través de un convenio de colaboración con diferentes actores de la iniciativa privada, autoridades municipales, asociaciones profesionales e instituciones académicas.
De esta forma, investigadores del IMT podrán analizar la dinámica de la movilidad del transporte de carga, del cual recibirán datos operativos en tiempo real que posteriormente analizarán e interpretarán para proponer nuevos modelos, prácticas y tecnología para optimizar las operaciones de logística urbana.
El proyecto contempla además el uso de nuevas tecnologías —desarrolladas por emprendedores y por el propio laboratorio— para mejorar la movilidad del transporte de carga, aunque no se descarta que posteriormente se abran líneas de innovación propias que deriven en nuevas tecnologías.
De acuerdo con el Índice de Tráfico realizado por TomTom, la Ciudad de México encabeza el ranking mundial de ciudades con mayor congestión vial con 66 por ciento, es decir, un conductor capitalino pasa en promedio 59 minutos extra al día en el tráfico; en su versión más reciente, el índice detalla que esa cifra equivale a 227 horas desperdiciadas al año, considerando un calendario de 230 días laborales.
Entretanto, las cifras del parque vehicular registrado en el último censo oficial del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ascienden a 38 millones 23 mil 535 unidades. A través del documento Síntesis metodológica de la estadística de vehículos de motor registrados en circulación, el instituto revela que de ese total, el transporte de carga representa 25.9 por ciento a nivel nacional.
Roberto Aguerrebere Salido, director general del Instituto Mexicano del Transporte, dijo a la Agencia Informativa Conacyt que el proyecto del LogistiX-Lab buscará dar solución a un problema importante que impacta a la sociedad civil y la actividad económica de pequeñas, medianas y grandes empresas, e incluso el medio ambiente, en prácticamente todas las ciudades del país, y aun cuando el laboratorio operará en Querétaro, se busca generar un modelo que sea viable de replicar en otras zonas urbanas como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, solo por mencionar algunas.
“Este es un proyecto que ya cuenta con el interés y participación de importantes empresas privadas, mediante el cual buscaremos generar innovadoras soluciones de distribución de mercancías en zonas urbanas (…) Se trata de un esfuerzo colaborativo que constituye un hito al experimentar en tiempo real la búsqueda de soluciones de movilidad, con la participación de la iniciativa privada, el sector académico, gubernamental y civil, soluciones que a su vez deriven en mejores prácticas y tecnologías para reducir los costos logísticos, congestión vehicular e impacto al medio ambiente derivados de las operaciones de distribución”.
Por su parte, el doctor Miguel Gastón Cedillo Campos, responsable técnico del Laboratorio Nacional Conacyt en Sistemas de Transporte y Logística, explicó que las labores del LogistiX-Lab se enfocarán en el transporte de carga en medio urbano, un enfoque que no se ha atendido adecuadamente.
“Actualmente, al hablar de movilidad, la mayoría de las ciudades se enfoca en el movimiento de las personas, donde el uso del automóvil particular encabeza el porcentaje de participación de vehículos registrados (67.2 por ciento). Sin embargo, se olvida que el movimiento de mercancías es parte de los flujos urbanos que, además, son necesarios para la competitividad económica de las ciudades”.
En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, precisó que mejorar la movilidad de este tipo de transporte implicaría la reducción de los costos logísticos de las empresas, una disminución en el tiempo de congestión vial y mejoraría el desarrollo sustentable en las ciudades. Además, el desarrollo de modelos de distribución urbana de mercancías eficientes y adaptados a la realidad latinoamericana permitirá que se aprovechen las nuevas oportunidades que abre el comercio electrónico.
En ese contexto, LogistiX-Lab nació como un ecosistema que incluye actores académicos, del sector gobierno, empresarial y de la misma sociedad civil. “Contamos con un grupo diverso de participantes muy competentes técnicamente que se enfocarán en el análisis de las entregas de mercancías en el Centro Histórico de Querétaro —delimitado por un kilómetro cuadrado— que automáticamente se convierte en un gran laboratorio que nos permitirá captar datos precisos en tiempo real de la dinámica logística en el área de estudio”.
Otro de los aspectos innovadores de este laboratorio tiene que ver con que ataca el problema desde una perspectiva integral. En la mayoría de los casos, cuando se habla de análisis logísticos, los mismos se enfocan en las operaciones que las empresas desarrollan para mover de forma eficiente sus productos. Sin embargo, no se considera que dichas operaciones de logística operan también en un ambiente externo al de las empresas y que cae en la esfera de la administración pública y de la sociedad civil.
Del mismo modo, hasta ahora se le ha dado prioridad al análisis de estas operaciones desde una perspectiva interurbana, es decir, entre ciudades, sin enfatizar la mejora en las operaciones de “última milla”. “Desde una visión transversal e integradora, será posible comprender que para alcanzar soluciones de largo plazo es necesaria la colaboración y cooperación tanto de los actores públicos como privados y es en este punto que el sector de la investigación se vuelve fundamental como soporte técnico para articular los esfuerzos entre las entidades privadas y públicas”.
FUENTE: SINEMBARGO.MX

