Por Redacción
El diseño de robots microscópicos que podrían ingresar al cuerpo humano para explorarlo, liberar medicación de forma controlada y hasta tratar el cáncer sigue avanzando. Miden entre 400 y 800 micrones, es decir que son más pequeños que la cabeza de un alfiler.
Investigadores de la Universidad Purdue, en Estados Unidos, están trabajando en el uso de estos robots magnéticos en microescala (microTUM, por sus siglas en inglés), que pueden moverse con facilidad en cualquier superficie, según publicaron en un estudio reciente.
“Son capaces de desplazarse por terrenos complejos tanto en entornos secos como húmedos”, destacó David Cappelleri, director del laboratorio de automatización y robótica de la institución donde se están realizando pruebas, en un video donde detalla la tecnología detrás de estos microTUM.
Estos pequeños androides son planos, están hechos de un polímero y cuentan con dos extremos magnéticos que les permiten movilizarse dando pequeños tumbos, a lo largo de un campo magnético.
Se desplazan en diferentes entornos, incluso en superficies rugosas o con ondulaciones. Esto último hace pensar que podrían ser utilizados para viajar dentro del cuerpo humano, sobre todo a través de los tejidos.
Los robots pueden rotar con facilidad y hasta trepar en pendientes con una inclinación superior a 60 grados. Nada parece detener a estos pequeños.
“Uno puede imaginarse estos robots en el estómago, por ejemplo. En la resonancia magnética se usan campos magnéticos. Así que se pueden emplear esos sistemas para controlar a estos robots”, analizó Cappelleri.
Según los investigadores, se podrían utilizar estos robots microscópicos para liberar medicación con mayor precisión y control.
FUENTE: SINEMBARGO.MX



