El estado fortalece su capacidad para atender emergencias por lluvias y proyecta intervenir 100 vialidades y 24 tramos carreteros durante 2026, con impacto para cerca de 3 millones de habitantes.
La temporada de lluvias ha puesto a prueba la infraestructura carretera de Puebla, pero también la capacidad de respuesta de las autoridades estatales. Tras las afectaciones registradas en la carretera Eloxochitlán–Tlacotepec de Porfirio Díaz, donde se formó un socavón derivado de las intensas precipitaciones, el Gobierno del Estado desplegó maquinaria especializada para estabilizar el terreno y restablecer la circulación de manera segura.
De acuerdo con el gobernador Alejandro Armenta, la atención inmediata fue posible gracias a la distribución estratégica de módulos de maquinaria en 14 regiones del estado, un esquema que permite responder a emergencias el mismo día o, en casos complejos, durante las primeras 24 horas.
Además de atender contingencias, la administración estatal anunció la implementación de un programa permanente de limpieza de cunetas en carreteras, con el objetivo de mejorar el desalojo de agua y reducir riesgos durante la temporada de lluvias.
Paralelamente, Puebla avanza en un ambicioso plan de infraestructura vial que busca ampliar la conectividad y mejorar la movilidad tanto en zonas urbanas como rurales. La estrategia contempla que durante 2026 sean rehabilitadas 100 vialidades y 24 tramos carreteros, distribuidos en 31 municipios, lo que beneficiaría a cerca de 3 millones de personas.
El secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, explicó que el programa prioriza la recuperación integral de corredores viales en lugar de obras aisladas, con el propósito de fortalecer la conectividad regional y optimizar el traslado de personas y mercancías.
Entre los proyectos considerados destacan vialidades urbanas y carreteras estratégicas que conectan regiones productivas e industriales del estado, además de corredores que se desarrollarán en coordinación con el Gobierno de México.
Durante 2025, la administración estatal rehabilitó 33 vialidades, equivalentes a 146 kilómetros, así como cinco tramos carreteros en distintos municipios, beneficiando a cerca de 2 millones de habitantes.
Para alcanzar las metas de este año, el Gobierno de Puebla operará 14 módulos de pavimentación, apoyados con 36 mil toneladas de asfalto, parte de ellas aportadas por Petróleos Mexicanos (PEMEX). Según las autoridades, este modelo permitirá reducir costos de ejecución y acelerar los tiempos de construcción sin afectar la calidad de las obras.
Con esta estrategia, Puebla busca fortalecer su infraestructura vial, mejorar la atención ante fenómenos meteorológicos y ampliar la conectividad entre municipios, impulsando obras de largo alcance para responder a las necesidades de movilidad de la población.




