Puebla, Pue.– El fortalecimiento de la educación superior en Puebla avanza con paso firme gracias a la coordinación entre los gobiernos estatal y federal, destacando proyectos estratégicos como la próxima operación de la Universidad Rosario Castellanos, una iniciativa que ampliará el acceso a la formación profesional para jóvenes, especialmente de sectores con menos oportunidades.
Durante una visita a las instalaciones provisionales de esta universidad, la secretaria federal de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, reconoció el trabajo conjunto con el gobierno estatal encabezado por Alejandro Armenta Mier, al considerar que este tipo de proyectos consolidan una política educativa incluyente y de alto impacto social.
La nueva institución ofrecerá licenciaturas enfocadas en el área de la salud, lo que permitirá atender tanto la demanda educativa como la necesidad de personal médico en comunidades y municipios del estado. Con ello, se busca garantizar el derecho a la educación y contribuir al fortalecimiento del sistema de salud.
En este contexto, la investigadora Annie Pardo Cemo subrayó que el impulso a la ciencia y la educación en Puebla representa una base sólida para el desarrollo del país, al fomentar capacidades que permiten enfrentar desafíos globales.
Por su parte, Celina Peña Guzmán, subsecretaria de Desarrollo Tecnológico, Vinculación e Innovación, destacó la coordinación efectiva entre los distintos niveles de gobierno, así como el respaldo institucional para integrar a Puebla en proyectos científicos y tecnológicos de alcance nacional.
El nuevo campus, ubicado en el Centro Histórico de la capital poblana, cuenta con una infraestructura moderna y accesible, con capacidad para 400 estudiantes. Las instalaciones incluyen aulas, sanitarios y espacios adaptados para personas con discapacidad, lo que garantiza condiciones incluyentes para la comunidad estudiantil.
De acuerdo con autoridades educativas, el proceso de admisión contempla la publicación de resultados en mayo, inscripciones en julio y el inicio de clases en agosto de este año.
Este proyecto forma parte de una estrategia más amplia que impulsa nuevas opciones educativas en áreas como deporte, ciencias policiales y artes, con el objetivo de promover el desarrollo integral, la inclusión social y la reconstrucción del tejido comunitario.
Con estas acciones, Puebla reafirma su compromiso con una educación transformadora, alineada a una visión humanista y científica que apuesta por el talento joven como motor del desarrollo.


