Por Redacción | Revista Derecho Digital
AMOZOC, Pue.— El gobierno del estado de Puebla anunció medidas para fortalecer la prevención y combate de incendios forestales, con la entrega de vehículos, equipos de protección y la incorporación de dos nuevos helicópteros programada para 2026. El evento destacó la labor de las brigadas y la Policía Forestal, así como el compromiso de garantizar mejores condiciones de trabajo y vivienda para quienes protegen tanto al medio ambiente como a la población.
Durante la ceremonia, el gobernador Alejandro Armenta señaló que la prevención es una prioridad y reconoció la labor de riesgo que realizan las brigadas, enfatizando la importancia de dotarlas de recursos suficientes. En el acto se entregaron 12 patrullas y equipamiento por un valor de 20 millones de pesos, destinados a mejorar la operatividad de la Guardia y Policía Forestal.
Por su parte, Carmen Rosana Estrada, representante de la Comisión Nacional Forestal en Puebla, destacó que la coordinación entre dependencias es esencial para garantizar rapidez y eficiencia en cada temporada de incendios.
La secretaria de Medio Ambiente, Rebeca Bañuelos Guadarrama, informó que en 2025 las brigadas atendieron 304 incendios en 76 municipios, afectando 13 mil 269 hectáreas, lo que representa una disminución del 17% respecto al año anterior. La funcionaria subrayó que el objetivo es que ninguna brigada llegue tarde, que ningún equipo falte y que ninguna comunidad quede desprotegida.
El director de Gestión de Riesgo y Desastres, Andrés Romero Trinidad, recordó que municipios como Libres, Guadalupe Victoria, Zacatlán y Xicotepec enfrentaron incendios importantes que fueron atendidos gracias a la coordinación y organización de las brigadas.
Finalmente, el secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, destacó los resultados positivos obtenidos tras la integración de la Policía Estatal Forestal y la Guardia Forestal, y adelantó que parte de los 2 mil policías que se incorporen en 2026 se asignarán a esta unidad para reforzar su labor operativa en la protección ambiental.
Estas acciones buscan consolidar un sistema más eficiente en la prevención y control de incendios, así como garantizar mejores condiciones de trabajo para quienes protegen los recursos naturales y a la ciudadanía.


