El municipio de Puebla da un paso firme hacia la educación ambiental con el lanzamiento de “Huertos Escolares, Manos a la Tierra”, un programa que apuesta por el aprendizaje práctico, la alimentación saludable y la participación comunitaria. La iniciativa fue presentada por el alcalde Pepe Chedraui en el Centro Escolar Manuel Espinosa Yglesias, acompañada por la Secretaría de Medio Ambiente del municipio.
La propuesta arranca con la instalación de 100 huertos en 100 escuelas de la capital, un primer despliegue que, según el alcalde, busca demostrar que los cambios profundos pueden comenzar en espacios tan cotidianos como las aulas y los patios escolares. Cada huerto, además de producir frutas, verduras y plantas aromáticas, funcionará como un laboratorio vivo donde niñas, niños y jóvenes podrán aprender sobre ciencia, sostenibilidad y trabajo colectivo.
Chedraui destacó que estos espacios también pueden convertirse en una fuente de recursos para las escuelas, generando ingresos que podrían usarse para mejorar infraestructura, mobiliario o materiales educativos. “No solo estamos sembrando alimentos, estamos sembrando conciencia”, señaló, subrayando el valor formativo del programa.
En esta primera etapa, los huertos beneficiarán a 100 planteles antes de que termine el año, pero la meta para 2026 es ampliarlo a 120 escuelas, convirtiéndolo en uno de los proyectos educativos y ambientales más relevantes del municipio. El acompañamiento incluirá capacitaciones, herramientas, semillas, biofertilizantes y sistemas de riego tecnificado, así como comités escolares encargados de darle continuidad a la siembra.
Durante el anuncio, distintas voces destacaron el impacto social del programa. La secretaria para la Igualdad Sustantiva de Género, Zaira González Gómez, señaló que la iniciativa impulsa hábitos de cuidado ambiental desde edades tempranas y fortalece la relación entre la comunidad escolar y su entorno. “Sembrar desde la infancia es sembrar también una forma de cuidar la vida”, afirmó.
La diputada federal Nora Escamilla reconoció la importancia de replicar este tipo de acciones con vocación comunitaria, mientras que Alfredo Gómez Palacios, secretario general de la sección 51 del SNTE, recalcó que cuando la autoridad, el magisterio y las familias trabajan en conjunto, las escuelas se convierten en el motor de un cambio social duradero.
Con “Manos a la Tierra”, los huertos escolares se consolidan no solo como espacios agrícolas, sino como un punto de encuentro entre educación, salud y comunidad: lugares donde las y los estudiantes podrán sembrar lechugas, fresas, jitomates o zarzamoras… y también un futuro más sostenible para su ciudad.



